Créelo, si te ha hecho sentido. Hazlo pues, si lo sientes.

julio 18, 2011

He vuelto con cadenas y lágrimas.

Y aquel recorrido se ha hecho agua que se escapa, se ha vuelto todo tan insano que recordar duele, y no existe apoyo alguno. Estar sola frente al altar, de rodillas, pidiendo perdón por algo que no haz hecho, suplicando piedad a alguien en quien no crees, y no hay salida. No hay escape que satisfaga las ansias de desaparecer aun cuando estás más ausente.
He hecho de mis palabras un arma mortal que asesina por completo aquel sentimiento que corroe mis vísceras y los problemas no se van, no me dejan, pero se transforman en eso que me mueve y que motiva a mi mente a seguir adelante. La fortaleza es tan propia como la aflicción de tanto estar.
Un amor que no se cuestiona, que no se condiciona, ¿ha de ser real?, no son más que palabras confusas e inconscientes para calmar y colmar. Sirve de tranquilizante sin sentido, sin sentir.
Mas a fin de cuentas quiero estar, no por capricho de lucha, sino porque es el instinto al que autoricé a guiarme y es quien me dice que aquello es donde puedo, debo y por sobre todo, quiero desenvolverme. 
Estamos solos frente al mundo pero el mundo no nos percibe, no somos actores relevantes en él, sí él en nosotros. 
Basta con cinismos y aclaremos los malestares pues es solo eso lo que pudre la psiquis, el cansancio comienza a ganar y el poco tiempo que tiene nuestro pasar no se disfruta, se pierde...


Ni buenas, ni malas... {Noches} ¡Adiós!

abril 24, 2011

Disturbio, desahogo, liviandad.

Y tuve que desechar de mi cuerpo lo que alguna vez en él habitó, para no morir de hambre, para no vivir de sed. Pensamientos intransigentes que son capaces de ordenarme, dominarme, satisfacerme y que al fin de cada uno de ellos logro ser quién quiero y quién no fui jamás. Estamos solos en paralelo con otros, burbujas diferentes que muy pocas veces lograremos enlazar realmente. 
Y nuestra peor caída en la vida ha sido nacer puesto que el desafío de seguir viviendo es obligación para muchos pero derecho para otros, es así que la conciencia mundana es cada vez más insuficiente, nos subyuga y atrapa, pero qué hemos de hacer si en nacer coincidimos como también en morir, pues que la vida es más que simples palabras, canciones, arrastradas por lenguas ultraterrenas, sin fin de cuestiones, obviedad por montones.
Sentimientos genuinos, poderosos, importunos, tanto que nos incitan rápidamente a actos impulsivos y divergentes. En fluir no hay carencias, en influir hay emociones mas en vivir hay nada, al igual que un desierto en el cual debemos construir para sobrevivir, he aquí el punto convocatorio. Y es que ¿prefiero vivir o tan solo sobrevivir?, honestamente deseo vivir pero después de mucho andar termino en la supervivencia sin más que hacer intentando enajenarme para reencontrarme, sin quejas ni ruidos, y vuelve el actor principal. 
¡Buenas noches (: !

marzo 26, 2011

Entender...

Porque diariamente se nos presentan situaciones absurdas, un tanto complicadas u otras que nos resultan más bien simples, "normales". Comencemos con la pérdida de seres cercanos, a veces por fuerzas naturales y algunas por distanciamientos, hemos sin duda conocido lo que es pero aun así no somos capaces de acostumbrarnos, por qué no podemos hacerlo si es parte de la vida, algo cotidiano, al fin y al cabo, ineludible. Si nos diferenciamos de otras especies por la capacidad de acostumbrarnos y adaptarnos a un ambiente, es que no sabemos resignarnos y/o conformarnos.
Y es que nacimos con un sello que simplemente son pocos los que logran borrarlo, con tiempo, y los que no pueden es por cobardía, ignorancia, ganas. Porque no siempre nos damos cuenta de quienes somos y comos nos ven, vivimos empeñados en demostrar imágenes falsas o pasar desapercibidos. No creemos en nosotros mismos, no nos queremos, pasamos sin dejar marcas esperando un final que no se siente, que no debería ser.
Cerrar los ojos y sentir, es mucho más complejo de lo que creemos, estamos acostumbrados a preocuparnos por todo de una sola vez, de poner atención en todos y cada uno de los sucesos frecuentes, y para qué esforzarse en cambiar algo, ¿no es así?. Si no seremos capaces de hacernos escuchar, porque estamos solos, porque no existe interés.
¡Maldita sea! ese pensamiento mediocre, no soy la única quien querrá cambiar este puto mundo y si no lo logro al menos alguien lo recordará y deseará seguir, estaría bien si luchamos todos juntos o por separados, crezcamos sin que nos digan, que nos nazca el espíritu de lucha y el sentimiento de querer ser mejores pero no nos quedemos mirando sin pestañear porque podemos llamar la atención... si podemos.

febrero 11, 2011

Miradas ♫

Miradas infinitas, tantos tipos, tantas diferencias, tantas sensaciones disimiles, opuestas, a veces estremecen y otras más que el mar, calman. Miradas que se reconocen y que sientes familiares, y por poco te brindan seguridad y quietud.
Miradas que tientan, llaman y atrapan
Miradas que cansan, inmutables, molestas, forzadas.
Miradas que marcan, inolvidables, sea cual sea el sujeto que la emita, la mirada es la que queda.
Miradas que hablan, sin necesidad de una boca que escupa palabras, comunican tanto o más que aquello.
Miradas silenciosas, que te hacen callar o retroceder.
Miradas sonrientes, que alegran, reviven y agradan
Miradas tristes, que lamentan pérdidas, que lloran sin lágrimas, que al encontrarlas mueven y conmueven.
Miradas que caminan pidiendo perdón, las cuales te invitan a sentir, acariciar, querer...
Miradas que atraen, sin desear.
Miradas que quieren, que creen, inocentes e ingenuas u ocultas tras algo que no son.
Miradas que anticipan y preparan para un mañana.
Miradas que alimentan y congelan el tiempo sin pensar en el cómo.
Miradas que alientan y empujan a ser quién eres sin temores demás.
Miradas que aterran pero aun así obligan ser vistas.
Miradas que buscan, miradas que encuentran.
Miradas que agreden, que mienten e ignoran.
Miradas celosas capaces de convertir acciones y reacciones.
Miradas seguras.
Miradas oscuras, de colores, que brillan como un ser independiente.
Ninguna mirada es común, ¡ninguna!
Miradas que sienten y presienten.
Miradas que ocultan y omiten.
Miradas que viven, sobreviven, piden y exigen.
Miradas que huyen de miradas más poderosas.
Miradas que crecen.
Miradas que mueren sin sensación ni distracción.
Miradas que transmiten, miradas que le siguen sonrisas, o por el contrario, miradas que son consecuencias de una...
Miradas... cientos de putas miradas, cada una distinta a la otra, unas más interesantes que otras, otras más sinceras que el resto, miradas que miran y buscan ser vistas, miradas que existen y quedan, miradas que mueren y olvidas, miradas eternas en la mente, miradas.