Créelo, si te ha hecho sentido. Hazlo pues, si lo sientes.

octubre 20, 2010

Black&White!

Odio la falta de privacidad, de libertad. Las interrupciones que te bloquean, a tal punto que hablas incoherencias  en tu interior inconscientemente. Odio el mal gusto respecto a cosas que requieren sutileza, las proyecciones lejanas que suenan tan perfectas pero que no llegan nunca, el olor a marcador de pizarra, el chicharreo de los parlantes, las luces que parpadean, que me silencien constantemente, que hablen mientras yo lo hago, leer obligada obras que aparte de que no las leo por iniciativa propia, no son de mi agrado. Odio los sobrenombres rimbombantes para brindar superioridad mientras que el nombre no es más que una etiqueta sin importancia, odio la sobre-explotación de temas mediáticos que aparte de aborrecer al pópulo exageran cada dato. Detesto los olores dulces, los comerciales y propagandas que pintan todo color oro logrando engañar a cierto grupo de gente, me carga que exista gente con ese "don" de la palabra siendo unos papanatas inservibles. Aborrezco las apariencias voluntariamente ficticias, y no entender el porqué de éstas, el número cero porque no sé en realidad lo que es, las palabras demás, los colores pasteles, el sueño que se quita a penas te acuestas, la obviedad, los tildes mal posicionados, las respuestas confusas, depender de la hora y los minutos para todo, las personas que no son capaces de comportarse de acuerdo a la situación y el contexto, y los que quieren parecer intelectuales con cosas básicas y vergonzosas, los que son inestables, los que no les gusta leer, las ganas de soledad respecto a tu entorno cuando éste está más presente que nunca, la subestimación y por lo demás la sobreestimación. 
Amo ese abrazo apretado que expresa un cariño desbordante, ese beso con la respiración agitada queriendo ser una, con la otra persona, esa mano que tiembla sudorosa esperando un apretón que demuestre confianza, ese silencio que con alguien más sería incómodo pero con ella resulta memorable, esa sonrisa sensual que eriza los pelos, el tarareo entre risas, las cosquillas. Me encanta leer y reír leyendo, escribir y olvidar el tiempo escribiendo, el silencio ininterrumpido, que me protejan, ese sentimiento tan peculiar antes de verla, leer lo que escribo y darme cuenta que todo, todo es para ella. Me gusta amanecer sin sueño pero a la vez seguir soñándote, el color morado, las narices pequeñas, los momentos en que estamos más cerca de lo que se puede estar, que me conozcas, esas palabras que me alegran días agotadores, esos suspiros que te despiertan por un momento. Adoro que seas para mi, mirarte a los ojos. ¡Quererte!




Buenas Noches...

octubre 15, 2010

«Como de costumbre»

Después de pasar la tarde en la plaza de costumbre -sentado en el escaño de costumbre-, el viejo se ha recogido temprano como es su costumbre. Sentado al borde de su cama, fría como de costumbre, comienza a desvestirse pausadamente como tiene por costumbre. Entre prenda y prenda, y casi por costumbre, se queda un rato contemplando su sombra, negra como de costumbre. Dobla meticulosamente su ropa en la forma de costumbre y la deja sobre la silla, coja por costumbre. En su listado de pijamas de costumbre, tras entrar al baño demorando lo de costumbre revida llaves y cerrojos como es su costumbre. Desde el piso de arriba, como de costumbre, llega ruido de fiesta. Putea, como de costumbre. Pone su despertador a la hora de costumbre, y con plástica indiferencia que da la costumbre, luego de apagar las luces, se pega el tiro de costumbre.


Hernán Rivera Letelier.
"Donde mueren los valientes"

octubre 11, 2010

Ofuscación...~

Sí, te has vuelto mi todo y ya que sé nada me asusto y me refugio en ti... te tengo para mí, eres mía. Me siento segura, por un lado me siento segura de protección y por el otro tengo la convicción de quererte y de no querer dejarte jamás... 
No logro entender de donde salen esas palabras que sencillamente me trastornan hasta un punto de tener la mente en blanco, sé que te amo pero me tiembla la boca al intentar decirlo. 
Cuento los momentos inconscientemente, que difícil fue vivir aquello y ahora que estoy a tu lado tengo miedo, mucho miedo... debo arriesgarme para hacerte feliz, si al fin es lo único que deseo, tenerte conmigo para siempre suena tan irreal, odio el fantaseo pero esta vez no puedo evitarlo.
No puedo escribir ni pensar, te necesito ahora y siempre. No quiero necesitar, es ineludible. Te quiero, sí como a nadie en este mundo. Te amo, tengo miedo de decirlo... 
Tengo tu olor impregnado, cierro los ojos y te imagino, mi estómago se alborota de una manera impresionante, mi sonrisa es espontánea y en aquel momento en que mis ojos vuelven a abrirse la realidad es otra, lejos de ti y de tu cuerpo cálido que me enamora.
Un momento frío, abrazadas las dos, mirándote me doy cuenta que eres mi vicio y que dejarte sería lo último que entrase a mi mente. Porqué no he de poder, tengo la fuerza de ambas y ciertamente lucharé por lo que quiero, tú.
Cosas tan pequeñas que hacen sentir la compañía tras una soledad que pensé eterna, comprensión a la medida de lo posible mientras me desoriento levemente y te necesito, sé mi guía, sé mi dios…
Tiempo atrás me entregué rápidamente sin pensar que el daño sería inconmensurable, y no sé porqué puedo creer que esto será distinto, ha de ser tal vez porque tú eres diferente a los demás, no hay nadie como tú.
Mis piernas tiemblan internamente con tu mirada, tu sonrisa, tus abrazos, contigo, si tan solo con mirarte en mi mente tengo un atado de sensaciones e ilusiones que me aferran al sueño de tenerte y de amarte…
Mi amor, hoy estoy contigo.

Don't need to be alone,
no need to be alone... 
Yes, it's real love. 






Buenas. sí, Buenas noches 

octubre 07, 2010

Dilección•

Un paso a delante junto a mis piernas agotadas de fracasos, brilla el sol mientras mi mente obscurecida tiene un recuerdo desolado y penoso, días inesperados tan normales como los demás, normales hasta aquel momento en que ese recuerdo no es más que manchas borrosas que he querido hacer desaparecer. Tímidas miradas se entrecruzan sobre bultos sin sentido, maravilladas por un destello inusual y sumamente especial, aquellas miradas que en ese instante se comunicaban sin necesidad de palabras, bajo un cielo ordinario que ambientaba esta atracción única.
 Miradas sin proyección alguna, pensé que jamás volvería a encontrarte, ahora más que esas miradas nuestras manos entrelazadas caminan por un bien común, te he querido como a nadie. 
Te vivo suavemente a pesar de que el tiempo corre en nuestra contra, intento pensar en un final que consuele mi deseo de desastre y sufrimiento sin embargo, encuentro nada sobre un todo eterno que me interna en un pensamiento irreal y raramente satisfactorio desafiando cualquier tipo de lógica mundana. 
Observo cada detalle de tu rostro para memorizarlo en momentos de lejanía, noto tu ausencia que turba cada segundo de este viaje ascendente hacia mis sueños, donde nuevamente estás tú, los cuales al instante en que despierto son una inyección energética que a ratos me posiciona entre nubes y una felicidad más bien indiferente, vuelvo a mi centro donde preferiría estar pero la verdad no entiendo cómo haz hecho para cambiar ese antiguo y espontáneo conformismo, quiero felicidad.
Te deseo, inquieta en mi interior te espero y te busco, veo tus brazos queriendo abrazarme y me entrego de inmediato olvidando cada suceso, ahora lo importante somos tú y yo.